Holi queridis!
Lamento no haberles escrito nada ayer, pero la verdad es que no tenía mucho ánimo de hacerlo. Primero porque desperté con una caña horrible y después porque me dio pena enterarme que la gatita de mi prima en Viña se murió porque la atacó un perro. Me dio tanta pena y además ya me sentía tan pero tan mal con la caña que tenía, que preferí no escribir e irme de shopping como había acordado con mi amigui la Cati. Para pasar las penas y para mostrarle el Costanera porque ella, aunque no lo crean, no lo conocía. Atroz.
Igual les cuento que mi prima ya está mejor por lo de su gatita y que lamentablemente no puedo viajar aún a Viña a verla pero irá mi prima querida la Valentina a acompañar a la Jo y distraerla de esta noticia tan triste.
Ok, ayer tenía que hacer un par de trámites y mientras me estaba arreglando para salir en la tarde, me llama mi amigui Leo, a quien echaba mucho de menos porque nos hemos visto muy poco últimamente y además se va por un año a Nueva Zelanda en dos semanas más. Así que eso sólo puede significar una cosa: Que merece una despedida wild on. Continue reading



